La Casa de Oración de la Renovacion Carismatica Catolica

 RENOVACIÓN CARISMÁTICA CATÓLICA

Fotografías de las distintas etapas de la construcción...

El Centro de Formación de Líderes...

La necesidad en Bolivia de líderes católicos, capaces y comprometidos en la enseñanza y propagación del Santo Evangelio fieles al Magisterio de la Iglesia, que impulsen  a los  laicos  a  una  intensa vida espiritual y cristiana, deseosos de apoyar a los sacerdotes en las actividades  pastorales  de   las  parroquias,  ha motivado  dentro de la Renovación Carismática Católica a la creación de un lugar de capacitación adecuado.

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En  enero del 2001 abrió sus puertas  a  todos  los  católicos  del  país  y  de  Sudamérica,  el   primer  "Centro  de Formación de Líderes Carismáticos", incentivando las vocaciones sacerdotales, además de un plan de estudios en tres  ciclos para  liderazgo,   y  otros cursos  de  formación para   desempeñarse  en  los  diferentes   Ministerios Pastorales.

 

 

LA CASA DE ORACIÓN

Primera Casa de Oración

Segunda Casa de Oración

Tercera Casa de Oración

LA CASA DE ORACIÓN

El primer grupo de Oración en nuestra ciudad y la primera Casa de Oración nació un 24 de Julio de 1974 en el sótano de la casa de nuestra Hna. Juanita de Garafulic en el barrio de San Miguel. Se reunían al rededor de unas cuarenta personas para alabar a Dios, siendo bautizado con el nombre de "San Miguel".

Poco a poco se fueron incorporando más y más personas, a tal punto que ya no cabían en esta casa y nos fuimos a la Parroquia de San Miguel.

Lo que estaba sucediendo en nuestros grupos y en nuestras vidas llamó la atención de muchas personas, quienes nos buscaban para que pudiéramos llevar esta experiencia también a sus barrios, formando otros grupos de oración

 

1 CASA DE ORACIÓN

Hacia fines de Noviembre de 1982 teníamos programado un Retiro en Adviento preparándonos para la Navidad. Con todo lo previsto llegamos al templo de San Miguel y nos encontramos con la noticia que el lugar estaba ocupado con otra actividad de la Iglesia, de tal forma que no había manera que pudiéramos realizar nuestro retiro.

Desmoralizados por la falta de apoyo de nuestra propia Iglesia, y por falta de un lugar específico para nuestra oración grupal, nos fuimos caminando en busca de algún otro lugar adecuado para el Retiro y así llegamos al barrio de Los Pinos, cerca de un mercado que se estaba construyendo. Allí nos pusimos a orar y gemir porque no teníamos el techo bajo el cual poder realizar nuestras actividades, como lo tienen en la  Mansión de Santa Cruz, o en el Centro San Martín en Cochabamba.

Después de clamarle al Señor, cuando le pedimos que nos hable con la Sagrada Escritura, Él nos respondió al abrir el libro santo en Mateo 7, 7-11.

 

2 CASA DE ORACIÓN

Desde ese momento en fe íbamos buscando una casa para alquilar, y lo primero que el Señor nos mostró fue abrir una cuenta en el entonces Banco Big Beni. Y en nuestro boletín del mes de febrero de 1983 salió la nota en la que informábamos a los hermanos que esa cuenta esperaba el aporte de todos para tener una casa y poder albergar a varios hermanos.

Seguíamos en oración y con esa fe y convicción de que el Señor quería una Casa, nos lanzamos a buscarla, encontrándola en la calle 18 esquina Patiño de la zona de Calacoto.

La Casa era nueva, recién la estaban terminando. Buscamos a la dueña quien  nos  pidió  400 $us.- (Cuatrocientos dólares americanos)  de alquiler y 400 $us. de garantía. De inmediato le dijimos que si queríamos alquilarla, pero primero teníamos que ver cuanto teníamos en el banco. Nos fuimos entonces esperanzados con mucha fe y seguridad de que el Señor había previsto los fondos necesarios a través de los aportes de nuestros hermanos, y al verificar el saldo, nos encontramos que había 900 $us. en la cuenta.

Inmediatamente nos trasladamos. Era un 1 de Mayo de 1983, no teníamos muchas cosas, necesitábamos muchas otras, pero con el apoyo de la comunidad recibimos sillas, mesas, etc., que permitieron en 15 días tener los elementos y muebles necesarios, que aunque no hacían juego, cumplían ampliamente su cometido. Todo se completó con amor, humildad y colaboración de los hermanos.

Pasaron tres años rápidamente y un día la dueña de casa nos pidió que desalojáramos porque necesitaba su vivienda. Nos quedamos atónitos y nos refugiamos en la oración de los grupos de intercesión que clamaban al Señor para que nos indicara donde quería que nos fuéramos.

Una vez más estábamos sin hogar pero en su fidelidad el Señor nos mostró una casa más grande, con varios salones, ideal porque habíamos crecido bastante en número y la casa de la calle 18 nos estaba quedando pequeña.

 

3 CASA DE ORACIÓN

Este nuevo techo estaba frente al barrio de Los Pinos, donde anteriormente habíamos ido a realizar nuestro retiro de adviento y le pedíamos que nos diera un lugar para nuestras actividades. Una vez más el Señor no nos desamparaba, nos había dado nuevamente un hogar, en Julio de 1986 ahora en la calle 3 Juan Chalco N° 12 donde pudimos seguir creciendo por la gracia de Dios.

Pensábamos que los salones que tenía esa casa eran suficientes para el número de gente que teníamos, pero en poco tiempo ya no entrábamos allí y el Señor nos iluminó para cerrar el jardín y hacer un salón más grande, no paso mucho tiempo y este salón nos quedó muy apretado.

Empezábamos a clamar al Señor nuevamente y Él nos mostró un terreno al lado del jardín que habíamos cerrado donde se guardaban autos y empezábamos a salir a la terraza y mirando al terreno le agradecíamos al Señor por ese terreno. Y con fe en el Señor, estuvo listo el galpón. Fue una verdadera muestra de cómo el Señor sabe premiar la perseverancia y la fe. Pero con el tiempo esta casa ya nos quedaba muy pequeña porque en los dos salones no entraban más que unas 200 personas.

Vivíamos momentos de mucha riqueza espiritual, entusiasmados de proveer merced a la disponibilidad que otorgaban los DIEZMOS, la visita de conocidos predicadores llenos del Espíritu, que nos regalaron momentos de paz, conocimiento y el alimento de la Palabra de Dios que tanta falta nos hace siempre y tanto bien deja indiscutiblemente en nuestras vidas.